Medio lleno o medio vacío, ¿qué vas a hacer para garantizar el éxito?

Por Johan Stüve Bello

 

Bogotá, 29 de noviembre de 2012.

Desde hace más o menos un mes, como un ritual de cierre de año, nos hemos venido reuniendo con algunos amigos y clientes para conversar sobre temas varios. Una conversación abierta, la mayoría de las veces alrededor de un buen café, sin agendas previas ni objetivos que alcanzar.

En casi todos esos agradables espacios, inevitablemente hemos caído en el tema clásico, recurrente y típico de esta época, de hablar sobre los posibles escenarios del 2012. Y la verdad, palabras más, palabras menos, en todas esas conversaciones hemos llegado a las mismas conclusiones con respecto a cuales van a ser las perspectivas políticas, económicas y sociales.

Pero lo más interesante ha sido escuchar las diversas respuestas de amigos y clientes sobre la pregunta… “bueno, y entonces ¿qué van a hacer?”, es decir, ¿cuál va a ser la estrategia para afrontar los retos y desafíos del 2012? Y digo interesante porque observo dos tendencias muy distintas, pero que al mismo tiempo las veo muy válidas.

Por un lado están los cautelosos, quienes consideran que lo mejor es dejar que la organización se mueva con la inercia que trae, mientras los equipos gerenciales están atentos y analizando los cambios del entorno, reacciones del mercado, movimientos de la competencia, acciones de los organismos públicos, etc. Este grupo de clientes (de diversas industrias) están visualizando una estrategia austera, de poca inversión y de poco crecimiento. Consideran que no es momento de correr riesgos, y que por el contrario la clave está en mantener lo que tienen.

Pero también me encontré con otros clientes que frente al mismo escenario, lo que plantean es una inversión agresiva que les permita ganar mercado, hacerse más competitivos, adaptarse a los cambios que ya conocen y estar alertas a los cambios que irán sucediendo durante el 2012. Estos clientes y amigos (también de distintas industrias) están pensando y accionando en cosas como: cambios estructurales, invirtiendo en tecnología, comprando otras empresas o negocios, preparando a su gente y equipos de trabajo, innovando en productos, procesos y estrategias de mercadeo, etc.

Como les decía, ambas visiones tienen sentido y son lógicas. Y no creo que se trate de la vieja metáfora de ver el vaso medio vacío o medio lleno; trata más bien de decidir qué hacer con el vaso y el agua. Por un lado, ser cauteloso en este momento y no arriesgar, puede implicar una rentabilidad aceptable a final del año y la proyección en el largo plazo de la empresa. Al mismo tiempo, los escenarios del 2012 invitan a correr riesgos y apuntarle a ganar mercado y hacerse más competitivos, sabiendo que el riesgo de perder esa inversión es una posibilidad abierta.

¿Quién tiene la razón?, ¿qué inclinación es mejor?, ¿será que hay un punto medio?, ¿qué conviene más? Son las preguntas automáticas que uno se haría frente a una polaridad de este tipo. Pero mi invitación es que consideren una pregunta más, antes de contestar éstas y definir su estrategia del 2012.

De funcionar la estrategia del 2012… ¿Nuestra empresa estará en las condiciones mínimas, adecuadas o ideales para afrontar con éxito el 2013?

Por eso es importante considerar algunos aspectos que permitan blindar la estrategia de negocio. Por ejemplo, socializar la estrategia, definir el aporte de cada Gerencia, alinear a los equipos de trabajo en función de ella y asegurar la adecuada interacción entre áreas funcionales; es un primer paso para garantizar que toda la organización está enfocando sus esfuerzos hacia donde se necesita.

También, identificar cuáles son las habilidades de liderazgo, trabajo en equipo, manejo del cambio, calidad de servicio, comunicación, etc. que necesitan los distintos niveles de la organización, y desarrollarlos oportunamente, es otro elemento que ayuda a blindar el accionar de una estrategia.

Finalmente, una última reflexión. Las estrategias no se ejecutan simplemente porque así se planearon. Se ejecutan porque hay un equipo motivado, preparado y con lineamientos y liderazgo claro.

Feliz cierre e inicio de año para todos,

Johan Stüve Bello

SDA Consultores
Presidente